CHAKRA IV

 

  • Nombre:  Corazón,  ANÂHATA
  • Número de pétalos: 12
  • Localización: Corazón 
  • Glándula: Timo
  • Órganos: corazón, aparato respiratorio, sistema circulatorio, sistema osteo-muscular del tórax.
  • Emoción: miedo, resentimiento.
       Es recomendable que se adquiera la información fundamental del sistema circulatorio; la vitalidad del vehículo físico depende de la adecuada distribución del torrente sanguíneo en cada una de sus partes, ya que es el portador del oxígeno, elemento básico de vida, que a su vez se adquiere del medio ambiente por el aparato respiratorio. El equilibrio en este proceso dependerá de la calidad de energía que fluye por este chakra. 
       Ya mencionamos que su actividad parcial es negativa, los seres humanos canalizan su energía para fines egoístas, acciones agresivas, ejercicio de venganza mal entendidas. Las emociones atraídas del plexo solar, se expresan a este nivel, mediante actitudes de "falso poder" (entendido como el deseo de dominio o manipulación de los demás, mediante el ejercicio de autoridad o liderazgo impuesto), fácilmente observable en la incidencia de enfermedades cardíacas que han aparecido en los últimos tiempos. La contraparte de lo anterior, se da en los seres humanos que adoptando actitudes pasivas, reprimen o inhiben la expresión de sus emociones, lo que da como consecuencia la aparición de cuadros bronquiales, tan frecuentes en la infancia y en los adultos quienes por temor a la "autoridad" no exteriorizan su sentir. 
       Los individuos que realizan un esfuerzo conciente para reestructurar su carácter y reorganizar su vida reciben el flujo energético necesario de planos superiores para despertar este centro, que se manifiesta como la aparición del aspecto Amor.
       Tratar de conceptualizar el amor, ha llevado a la humanidad a confundirse sin lograr precisar qué es en realidad. Los poetas los refieren como un romántico ensueño, los científicos lo relacionan desde el punto de vista hormonal; los individuos lo entienden como un objeto que se adquiere, que se hace, se intercambia, se da o se quita. 
       Para integrarlo a nuestra vida diaria, deberemos partir del término "energía", que se encuentra en el corazón de cada uno de nosotros, la cual debe fluir y entregarse mediante hechos visibles: "aceptación y comprensión" para nuestros semejantes, "perdón" hacia los que, según nosotros, nos han ofendido; "tolerancia" y "paciencia" a quienes no actúen o piensen de acuerdo con nuestro criterio. Lo anterior se manifestará en el interior de todos los seres humanos, como una pérdida de la sensación de separatividad, iniciará la búsqueda y desarrollará el interés por las cosas grupales, cultivará a su paso la unidad entre sus semejantes; dentro de su campo de acción se reflejará como un "servidor" que se "da" en perfección de sus hermanos.
       Dicho de otra manera, cuando el vértice energético del corazón se encuentre activo, será el momento de vivenciar una humanidad que practique permanentemente "La regla de Oro": No hagas a tu prójimo lo que no deseas para ti. Eso es .... el verdadero amor.