CHAKRA III

 

         Nombre:  Centro plexo solar, umbilical, MANIPURA
         Número de pétalos: 10
         Glándula:  Páncreas
         Órganos:  Estómago, duodeno, intestino delgado, vesícula biliar, hígado, sistema osteomuscular de la columna dorsal
         Emoción:  Confluencia de miedo-cólera-ira-odio.
 
     Para entender la importancia de este centro, debemos partir de las funciones que realizan los órganos que gobiernan en el nivel del vehículo físico: son los encargados de la ingestión. digestión, asimilación, transporte de los elementos nutricios que permiten el crecimiento y desarrollo de nuestra anatomía; se encuentran estrechamente interrelacionados; la alteración de uno de ellos afecta la totalidad del proceso digestivo.
     Asimismo, por correspondencia, en el nivel etérico, es la chakra donde confluyen las diferentes energías de origen emocional, provenientes de los centros inferiores, las que deberán ser transferidas a un nivel superior, para su utilización en el proceso evolutivo de la humanidad. Por una parte centraliza la energía que proviene del Centro Básico, mediante la cual el individuo aprende los mecanismos de supervivencia y que le hace experimentar su primera emoción, el miedo; por otra canaliza la energía del centro Sacro, por la cual el ser humano se auto-identifica y familiariza con el mundo de la forma, asimilando su segunda emoción... el odio (rechazo). Lo anterior tiene lugar en la primera etapa de la infancia.
     Posteriormente, el ser humano inicia su proceso de relación o socialización en un ambiente ajeno al hogar (ambiente escolar, social, posteriormente laboral, etc.). Surgen, en esta etapa, los deseos, las ambiciones, el afán de ser y tener, necesidades de aceptación, aprobación, seguridad.  Para vivenciar esta etapa, se utiliza la energía que fluye a través del plexo Solar, anclaje principal del cuerpo astral o emocional.
     Se afirma que la evolución de la humanidad se encuentra actualmente estancada en estos primeros tres centros; los más activos, pero de manera desorganizada. Corresponde en esta etapa el trabajo de hacer una profunda reflexión al respecto: las diferentes emociones experimentadas por el individuo, generan una energía que provoca conductas impulsivo - compulsivas que a su vez ocasionan acciones de agresión y violencia, hacia sí mismo, sus semejantes y medio ambiente que le rodea. No podemos ni debemos negar, que desafortunadamente son características que nos acompañan.  Hay circunstancias en las que no "actuamos" y nos refugiamos en miedos no razonados; adoptamos conductas de rechazo ante todo y para todos, deseamos cambiar a nuestros congéneres, afirmando que somos los únicos que tenemos la razón y la verdad; nos encolerizamos con nuestro prójimo que no se somete a nuestro gusto e impugnamos toda estructura, ley o sistema que no actúa de acuerdo con  nuestra idea. Nos apegamos de tal manera a las cosas materiales que llegan a constituir el motivo y razón de la existencia.  Realizamos el acto de procreación por mero instinto, gestando una humanidad irresponsable y deshonesta.
     A diario y permanentemente, reiteramos nuestros impulsos y emociones, reflejándose en seres humanos portadores de ulceras, gastritis, cálculos en vesícula biliar, diabetes, cáncer de hígado, y aún insistimos en no cambiar de actitud.
     Es prioritario que tomemos conciencia y aceptemos que nos encontramos bloqueados a nivel de este centro, que nuestra falta de vitalidad se debe a que no permitimos que la energía fluya; responsabilizarnos en trabajar sobre nuestras emociones para transformarlas en sentimientos de Amor y de Unidad.
     Es ideal que los alimentos después de ser ingeridos, pasen sin interrupción por la secuencia de asimilación y eliminación; de igual manera, toda energía emocional debe ser procesada y posteriormente distribuida a centros superiores, haciendo la aclaratoria, que lo anterior se desarrolla paulatinamente, que exige un esfuerzo y disciplina constantes; a medida que se llevan a cabo las transferencias de energía necesariamente se observarán cambios de conducta, nuevos estados de conciencia; dicho de otra manera: "Por tus hechos serás conocido". Por lo tanto se recomienda actuar con lentitud, sin forzar el desarrollo prematuro de nuevas facultades.

     La canalización de las energías emocionales se debe efectuar de la manera siguiente:

  • Primero:   La energía del plexo solar será dirigida al centro cardiaco.
  • Segundo: La energía del centro sacro se transmitirá al centro laríngeo.
  • Tercero:  La energía del centro básico se transfiere al centro frontal.
     Los centros superiores enumerados se encuentran parcialmente activos, de manera negativa, ya que actualmente la manifestación de actividad es dada por las emociones ampliamente mencionados.
     El objetivo de todo estudiante esotérico debe consistir en accionar positivamente estos chakras a medida que se logra el desarrollo de conductas y acciones que se encuentran dormidas en todo ser humano, pero que a medida que se "practiquen" se manifestarán en todo su potencial.