Dos calvos

FEDRO

 
     Uno se encontró por casualidad en medio de la calle un peine; llegóselo otro, tan calvo como él, y dijo:
«A la parte, a la parte.» Mostrando el primero su hallazgo, añadió después. «Está visto, los dioses han querido favorecernos; mas por nuestra mala ventura hemos hallado, como se dice, carbones en lugar de un tesoro.»

 

Esta reflexión viene como de molde al que ve
frustrarse una a una sus más caras esperanzas.
No todas las cosas sientan bien a todos.