Una de Caballitos

 
   Varios continentes se jactan de ser los inventores del juego-ciencia llamado ajedrez: América; (Peónsilvania, Alfiladelfia) Europa; (Inglatorre) Asia; (Hong King). 
   Eso es lo menos. Lo de más son las asombrosas coincidencias y las espeluznantes diferencias que existen entre el ajedrez y la política mundial:
  En casi todos lados, como en el ajedrez, las blancas salen primero. Las morenitas sólo lo hacen los domingos con sus peones chapultepequeros.
  La pieza más importante del ajedrez es la Dama; el Rey es un mero trebejo decorativo.
  En el ajedrez, como en casi todos lados, los peones van hasta adelante, la única diferencia es que los del tablero no llevan pancartas... Y casi siempre pueden comer.
  En casi todos los países, como en el ajedrez, se acepta el intercambio de damas, sólo que en los primeros se practica a escondidas, generalmente los fines de semana.
  En el ajedrez, cualquier pieza puede amenazar al Rey; en casi todos los países del mundo ocurre exactamente lo contrario.
  En el ajedrez se acepta "el Peón al pase"; en algunos lugares, a los peones les dan el pase... Al más allá, por protestar por algo, o por tratar de cambiar sus condiciones de vida.
  En el ajedrez se practica el Enroque. En algunos países es lo único que se practica."Ahora te vas para acá, ahora para allá"... Pero siempre los mismos.
  En el ajedrez está bien visto el "Mate al pastor"; en algunos lados también, sobre toso si el pastor es negro.
  En el ajedrez, las Tablas salvan al Rey; en muchísimos lugares, el Rey siempre se salva en una tablita, haya hecho lo que haya hecho.
  En ajedrez, peón coronado adquiere poder; en varios lugares también, dependiendo de su relación con el Rey; o con la Reina.
  En el ajedrez, las torres van en las esquinas. En varios países le dan a uno en la torre en cualquier esquina.
  En el ajedrez, la función de algunas piezas es proteger a su Rey; en no sé cuántos países, la cosa funciona exactamente al revés.
  En el ajedrez, el Rey dispone de algunas jugadas para salvar su situación personal; en varios lugares dispone de algunos años.
  En el ajedrez, la pieza comida abandona el tablero. En cientos de lugares, las piezas comidas pueden regresar al escenario.
   Finalmente tenemos la más surrealista de las similitudes:
  El juego del ajedrez termina cuando uno de los contrincantes exclama el ya clásico... ¡Jaque Mate! En casi todo el mundo, el juego no termina nunca, Ya que nadie escucha el clamor de los contrincantes.
  Y como dijera un ilustre juglar del siglo XI:
   "No tengo Dama, no poseo caballos, ... pero sigo siendo el Rey". 
 
                                             Por: Ignacio Prieto
                                                    (publicista y escritor)