"Es la fe en algo, lo que nos mantiene joven en espíritu"

Como usar la mente para estar jóvenes. 

   Un rasgo dominante del joven es la ambición. Sin embargo, uno puede ser joven en años, pero si no es ambicioso es viejo. Y uno puede ser viejo en años, pero si es ambicioso, es aún joven en espíritu.
     Cuando ya no desea construir y crear y desarrollarse, cuando esta satisfecho con ser llevado a lo largo, se esta haciendo viejo. 
     Si un hombre pierde su deseo de ser, hacer y tener, es viejo. 
     Las gentes con ambición viven más años y cada año significa más, pues viven más intensamente. 
     Cuando las gentes dicen estar cansadas de la vida, eso significa que están hastiadas del sitio que ocupan, cansadas de hacer la misma cosa año tras año: Tales gentes están en un sendero trillado, están incomodas con la vida; están hastiadas porque no tienen ningún atractivo ni meta estimulante para el futuro.
     La edad va limitando el número de estas experiencias. Pero nuestros intereses deben ser amplios y muy variados: Debemos hacer nuevos amigos, leer nuevos libros y aventurarnos en nuevos e interesantes pasos, porque la monotonía consume lo mejor de nosotros recuerda que  "La variedad es la salsa de la vida".  
     El cambio eterno es la única cosa que no cambia; cada cosa esta cambiando siempre. Ciertamente, en este Universo asombrosamente interesante es una locura permitir que la vida llegue a ser monótona. Debemos disfrutar el presente y mirar asía el futuro con regocijante anticipación. 
     Las gentes que tienen la actividad de viejos, piensan y hablan en torno "a los buenos días de antes", no dejan ir el pasado.  Para conservarse jóvenes deben cerrar las cortinas sobre las realizaciones pasadas y sobre los fracasos pasados. Nosotros estaremos jóvenes siendo un éxito y satisfacción mayores en el futuro, siempre asía adelante y lleno de cosas nuevas. 
     El personal de negocios reporta que el mayor obstáculo de las personas  viejas, es su estado mental deprimido. Las gentes de edad no son menos capaces, del trabajo productivo que los jóvenes, pero estos tienen la ventaja de una actitud llena de esperanzas. La juventud es comprensiva y tolerante con los demás ella acepta a la gente como son. La juventud no busca faltas, señalar faltas es un mal habito, un habito de vejez. Cuando buscamos el bien de los demás, lo encontramos en ellos, raspa sobre el más vil pecador y es casi seguro que encontraras debajo, una personalidad cálida y llena de colorido. Nosotros no podemos ser magnéticos y al mismo tiempo críticos. Seamos buscadores del bien no buscadores de faltas. Ambas cosas son un hábito, el uno lo hace  la edad el otro es la juventud. 
     La juventud es progresiva, fértil en recursos y no esclava del pasado. La juventud hace cambios fácilmente. Cuando nosotros atamos las cuerdas de un hábito fuertemente alrededor de nosotros, nos hacemos viejos, no debemos permitirnos ser esclavos del hábito; debemos cambiar nuestros hábitos cuando la necesidad requiere. Debemos controlar nuestros hábitos más bien que permitir que ellos nos controlen.
      El entusiasmo a sido llamado intoxicación divina puesto que "en" significa "dentro" y "teos" significa Dios "entusiasmo" quiere decir "en Dios" - Un conocimiento de Dios en ti y tu en Dios - indestructible, inmortal y divino. La juventud esta intoxicada con esa idea. La vejez es la era de la depresión; la juventud la era del entusiasmo. La vejez es aminorada, sensitiva y desilusionada. La juventud mira a los cielos aquí y ahora. La juventud esta en el amor y el amor es el gran rejuvenecedor. Si tu no amas, eres desdichado y la vida no parece ser digna de ser vivida. Mantén siempre vivo el amor, nunca lo dejes morir. Ama siempre sin importar que la otra persona te corresponda o no. La emoción del amor moviéndose a través de ti cura toda enfermedad y revive toda esperanza. El amor nunca falta. Ciertamente que tu quieres ser amado, pues eso te da privilegios con aquel a quien  amas; pero en cualquier caso ¡ama!  Ama a las gentes, a la Naturaleza, tu trabajo, las ideas, los ideales y ama a Dios. Amar es tu mayor privilegio. 
     Si vamos a través de la vida dando valores equivocados a nuestra experiencias, podemos adquirir el hábito de condenarnos a nosotros mismos y condenar a los demás. Las gentes que condenan se hacen duras y frágiles. Ellas no perdonan lo cual significa que se abaten. Son resistentes a la vida por lo cual se desarrollan en ellos muchos trastornos físicos y sicológicos. 
      La critica y la ira envenenan el sistema. El veneno lento corrompe los tejidos, entorpece las articulaciones del cuerpo, causa trastornos en el corazón, nerviosidad e indigestión. Esos hábitos nocivos deben eliminarse sí queremos permanecer jóvenes y adaptables, incluso a nuestros cuerpos.
      El espíritu no tiene edad, no tratemos de estar jóvenes, tratemos de darnos cuenta que somos jóvenes.
     La juventud no es un tiempo de la vida, sino un estado de la mente. No es asunto de mejillas rosadas, labios rojos, rodillas flexibles, es una cualidad de la imaginación, es vigor de emociones, es coraje de la timidez. La juventud es amor de ventura sobre temor y fastidio. Nadie se hace viejo por vivir meramente un número de años; las gentes se hacen viejas desertando de sus ideales. Los años de vida pueden arrugar tu piel, pero abandonando el entusiasmo arrugaras tu alma, la inquietud, la duda, la desconfianza de ti mismo, el temor y la desesperación doblan la cabeza y vuelven el espíritu en busca de escape, tu eres tan joven como te sientes, tan viejo como tus dudas; eres tan joven como la confianza en ti mismo y tan viejo como tu temor; tan joven como la esperanza y tan viejo como tu falta de ella. Pero mientras tu corazón sienta amor, belleza, esperanza, alegría, coraje y gozo, eres joven.

     "CUANDO LA ESPERANZA MUERE, LA VEJEZ CORRE A NUESTRO ENCUENTRO"