Defensas contra el   Estrés

  Se levanta de la cama con un cansancio agotador porque prácticamente no durmió, se siente preocupado, nervioso, tenso, le duele la cabeza y con ella todos los músculos de su cuerpo. Después de gritarle a medio mundo mientras conduce, llega a la oficina de mal humor. Trata de concentrarse en su trabajo y no puede; y cuando alguien cortésmente le pregunta - "¿qué le pasa?"- en vez de hablar, ladra.
     Según los expertos, cuando siente que el mundo se le viene encima, el mensaje es claro: su cuerpo le está pidiendo a gritos que lo tome con calma, que le dedique tiempo. ¿Tiempo? Tal vez se pregunte: ¿y cómo voy a sacar tiempo si es lo que menos me sobra? Sin embargo, es posible que si estuviera al tanto de que el estrés se relaciona con las primeras causas de muerte en Estados Unidos, se invente la forma de conseguirlo.

Controlarlo puede ser complicado.

Muchas personas ni siquiera se dan cuenta de que no se están cuidando. Sienten que tienen tantas responsabilidades hacia otras personas, su familia o el trabajo, que se despreocupan de ellos mismos, de su propia salud, de su propio estado emocional.
Controlar el estrés puede ser complicado, pues existen varios tipos: el agudo episódico y el crónico. Cada uno tiene sus síntomas y tratamientos. No obstante, para el tipo de estrés más común, el estrés agudo, que se manifiesta con dolores de cabeza, migraña, ansiedad, cambio en los patrones de sueño, irritabilidad, problemas en la piel, dolores de estómago y tensión muscular, entre otras cosas, existen ciertas estrategias que según los expertos han dado resultado.

Recomendaciones útiles: Diez defensas contra el estrés.

1. Trate de identificar las causas de ese estrés negativo y escríbalas. Escribir las cosas que le han preocupado durante el día muchas veces le quita cierto poder e intensidad al problema.

2. ¡Relájese! Y no se sienta culpable. Hoy en día existen numerosas técnicas de relajación y meditación. Claro está, no pretenda hacer yoga si nunca le ha gustado. Haga algo que de verdad disfrute. Por ejemplo: un masaje de cuerpo completo o en los pies, un baño de agua caliente con esencias aromáticas, respirar profundamente, escuchar música, etc.

3. Haga ejercicio, salga a caminar, correr, nadar. Cuando uno hace ejercicio el cuerpo produce una sustancia que induce a la relajación; parecida a la misma sustancia que se produce cuando uno se está quedando medio dormido.

4. Mantenga una dieta equilibrada. Muchas veces, cuando la persona pasa por un período de estrés agudo tiende a no comer de forma adecuada, o mucho o muy poco.

5. Coma frutas y vegetales frescos y disminuya el consumo de sal. Su sistema inmunológico se lo agradecerá, fortaleciendo sus defensas contra la gripe y el catarro, condiciones que por lo general llegan cuando la persona está deprimida.

6. No sea tan exigente con usted mismo. Tal vez no se ha dado cuenta, pero es posible que se esté trazando metas irreales.

7. No tenga miedo de pedir ayuda. Busque a alguien de confianza con quien pueda hablar, ya sea un individuo o un grupo de apoyo.

8. Evite el cigarrillo. Si se cree que fumando reducirá su estrés, está sumamente equivocado. Recientes estudios indican que el cigarrillo no alivia el estrés; por el contrario, lo aumenta.

9. Evite el café y mantenga al mínimo el consumo de alcohol.

10. Y por último, ayude a otros. Echarle una mano a alguien con dificultades podría hacerle ver que sus problemas no son tan graves.