Padre quiero que sepas.

 
Que si no juegas ahora conmigo,
cuando tú quieras ya habré crecido.
Que la armonía entre tu y mamá me dará
seguridad ante la vida y hará de mi un
Triunfador o un frustrado.
Que de tu amor depende mi capacidad de
amar cuando sea adulto.
Que soy muy feliz cuando me llevas dormido hasta mi cama.
Que lo que yo aprendo contigo lo recordaré toda la vida.
Que si oramos juntos aprendo a comunicarme con Dios.
Que el amor y respeto que demuestres por
nuestros semejantes será el amor y el
respeto que yo les tenga cuando sea adulto.
Que yo también tengo intereses personales.
Que me gusta tomar parte en las decisiones familiares.
¡Y Que te necesito como mi mejor amigo!