ENTREVISTA A J. J. BENITEZ

Fuente Original: Diario "la Estrella Digital" de España  - 23 de Mayo de 2001

J.J. Benítez: «Estoy convencido de que hay extraterrestres camuflados entre nosotros...»

Miren bien a su alrededor porque no estamos solos. Esto es, al menos, lo que asegura J.J. Benítez en su último libro 'Mis ovnis favoritos', editado por Planeta, con el que el escritor navarro quiere dar respuesta a las miles de preguntas que le han formulado a lo largo de sus 30 años de investigación sobre los fenómenos OVNI. Asegura que todavía somos una civilización muy primitiva para contactar de forma oficial con los extraterrestres, aunque no descarta que algunos de ellos convivan "camuflados" entre nosotros. Pero de lo que sí está convencido es que vivimos completamente engañados por el Ejército y organismos como la NASA, que ocultan estos documentos secretos para evitar que la gente cuestione los dogmas establecidos. A la espera de una señal extraterrestre o "divina", como él dice, conversamos con J.J. Benítez de todos estos temas.

Estrella Digital: ¿Cree que no estamos solos en el universo?
J.J. Benítez:
Absolutamente. Que no estamos solos lo tengo claro desde hace muchos años y después de investigar el fenómeno ovni durante 30 años todavía más claro. Hay mucho tráfico ahí fuera.

ED: Si hay vida inteligente en otros planetas, ¿por qué "ellos" conocen nuestra existencia pero nosotros no la suya?
JJB:
Porque todavía somos muy primitivos; somos una civilización muy joven. Pero llegará el día en que la humanidad se dé cuenta de que existen otras civilizaciones ahí fuera. Nosotros apenas nos hemos asomado a la ventana de casa y estamos viendo que hay un universo arriba: tan sólo hemos mandado a alguien a la Luna y a dar vueltas a la "casa".

ED: ¿En qué se basa para asegurar que estas civilizaciones son más avanzadas que la nuestra?
JJB:
Muy sencillo, porque si no fueran más avanzadas no podrían venir. Es decir, las distancias interestelares son enormes y para llegar hasta aquí necesitan una tecnología que todavía nosotros no conocemos. Nosotros seguimos con la teoría de que es imposible viajar más allá de la velocidad de la luz, que es correcto, pero puede haber otros procedimientos o sistemas de viaje que no conocemos. Es igual que si intentamos explicarle a la gente del siglo XIV qué es un avión, sería muy complicado. Pues lo mismo podría suceder con esto: que haya otros sistemas de viaje que están siendo utilizados por estos seres.

ED: ¿Por qué publicar un libro como éste?
JJB:
Cuando llevas muchos años investigando este tema, es necesario hacer un alto en el camino, mostrar las imágenes más interesantes y dar respuestas muy elementales a las personas que no tienen por qué tener conocimiento de esta historia. Es decir, bueno qué es lo que llevo investigado y a qué conclusiones he llegado. Además, mi objetivo también es que, a través no sólo de la palabra sino de imágenes, sirva de referencia o de pauta para quienes les guste este tema o para quienes duden.

ED: Lleva 30 años investigando el fenómeno ovni, ¿de dónde surge su interés por estos temas?
JJB:
Aparentemente por una curiosidad periodística. En el año 72 me encargan una información sobre el fenómeno ovni, que hasta entonces no me había preocupado jamás. A partir de ese momento, me doy cuenta de que hay algo de verdad y continúo investigando. Pero llega un punto en que ya no es una curiosidad periodística sino una necesidad. Ahora digo que no fue casualidad, porque ésta no existe; todos los seres humanos tienen unos planes de trabajo y unas misiones que cumplir, lo que pasa es que no lo recordamos y por eso atribuimos muchas veces a la casualidad situaciones o hechos que probablemente nosotros mismos hemos firmado.

ED: ¿Cómo ha ido recopilando el material que ofrece 'Mis ovnis favoritos', si como usted asegura son documentos altamente secretos custodiados por el Ejército?
JJB:
A través de una labor periodística y de investigación, durante 30 años, que en muchas ocasiones es muy lenta y como muchos fracasos pero que da su fruto. Cuando trabajas con absoluta seriedad, hay muchos momentos en los que personas que están dentro de los estamentos oficiales o del Ejército te facilitan esa información.

ED: ¿Tuvo que hacerse con algún documento de una manera un tanto "ilegal"?
JJB:
Si, hay documentos e imágenes que he tenido que conseguir no precisamente "por las buenas", porque de esta forma no te los dan. A veces es más fácil de lo que uno piensa y en otras ocasiones, cuando crees que es sencillo, se vuelve muy complicado. No tengo la menor duda de asaltar una caja fuerte, si hay que hacerlo para conseguir unos documentos de interés público.

ED: A lo largo de estos 30 años, habrá recibido muchas cartas, ¿por qué sólo ha incluido las preguntas que le han hecho los jóvenes?
JJB:
Porque sus cartas me parecieron, en general, más interesantes. Los niños y los jóvenes tienen una especial agudeza: plantean los temas con mucha sabiduría, a veces con muy "mala leche" también, pero son preguntas que no hacen los adultos. Son muy divertidas, tiernas, duras..., son preguntas que te permiten desarrollar muy bien los temas. Y además pensé que los jóvenes de hoy que quieran interesarse por este tema se van a identificar mucho más con las preguntas de gente de su edad, que con la de los adultos.

ED: Aparentemente es un libro dirigido a los jóvenes, por su estructura y su lenguaje fácil, pero por su contenido también deberían leerlo los adultos...
JJB:
Si, también está pensado para los adultos. La excusa son las cartas de los jóvenes pero las respuestas son para todos. He tratado de que tuviera un lenguaje muy asequible, es decir, que un niño lo entienda perfectamente pero también un catedrático.

ED: Si llevan muchos años visitándonos, ¿por qué no han establecido ya un contacto directo con nosotros? ¿Nuestra sociedad todavía no está preparada para un hallazgo de este tipo?
JJB:
Creo que no está preparada. Un contacto directo con estas civilizaciones sería muy contraproducente para nosotros porque habría que revisar todos los dogmas establecidos. Queramos o no, la cultura superior, o por lo menos más antigua, absorbería a la nuestra. Eso ha ocurrido siempre: cuando llegaron los colonizadores a América o África, tarde o temprano, esas culturas desaparecieron como tales, y eso no es recomendable. Estos seres son conscientes de ello. Es más, creo que está prohibido todavía el contacto oficial, porque crearían infinidad de problemas, preguntas... se caerían muchos dogmas y mitos, y al final los perjudicados seríamos nosotros. Hay que darle tiempo al tiempo.

ED: Asegura que su objetivo es que la gente abra su mente y cuestione los dogmas establecidos, ¿cree que con este libro lo ha conseguido?
JJB:
Nunca se sabe. Sólo procuro ofrecer la información que voy obteniendo y cada cual saque sus propias conclusiones. Nunca sabes hasta donde lleva el poder de la palabra o de la imagen. Lo que si intento es hacer dudar a las personas de todo lo que supuestamente es dogmático porque no me parece justo. Las personas tienen que pensar por sí mismas siempre, en lo más sagrado y en lo más terrenal. Nada que te den como hecho o establecido debe ser aceptado así, sino que cada uno tiene que razonar y cuestionar. Lo que pretendo con estas informaciones es decir a la gente "si no lo han pensado, piénselo, no somos los únicos".

ED: Gracias a este tipo de informaciones le han acusado de muchas cosas, incluso de ser el anticristo, ¿qué opinión le merecen estas personas?
JJB:
No me preocupan demasiado. Entiendo que hay gente que se considera en posesión absoluta de la verdad, que son iluminados y fanáticos y no les voy a hacer cambiar; los fanáticos están ciegos. Cada uno tiene su papel en la vida. Estos libros no van dirigidos a estas gentes, sino a las personas que todavía tienen la capacidad de pensar por sí mismas y la posibilidad de tener una mente más abierta.

ED: Una gran parte de los documentos datan de hace muchos años, ¿por qué ahora no hay tantas fotografías, al menos conocidas? ¿Nos han dejado de visitar?
JJB:
Porque llevamos unos años en los que los medios de comunicación prácticamente no se interesan por los fenómenos ovni. Tienen otras prioridades e intereses; este tema ha quedado un poco marginado hasta que, como pasa siempre, dentro de un tiempo haya una gran oleada de ovnis en todo el mundo y los medios vuelvan a hacerse eco de ello. Es un ciclo natural que llevo experimentando desde hace 30 años: de repente, hay gran interés en la sociedad porque hay muchos avistamientos que después decrece y luego vuelve a subir, pero no sabemos por qué ocurre. Hace 20 días hubo un caso espectacular de aterrizaje en la región de Salamanca pero sólo nos hemos enterado los investigadores.

ED: Muchas de las interpretaciones de las fotografías son muy subjetivas y algunas fotos falsas, ¿no cree que esto nos puede llevar a pensar que todo es un montaje?
JJB:
No. Cuando alguien aporta una imagen de un ovni, lo primero que hay que hacer es investigar. En el caso de las imágenes fotográficas es más sencillo porque hoy existen sistemas y medios técnicos para saber si es un trucaje. De todas formas, los trucajes en fotografías no son tantos como la gente piensa. En mis archivos puedo tener unas 10.000 imágenes de ovnis y garantizo que sólo un 10% de ellas son un trucaje o errores, pero el 90% son auténticas. La gente piensa que quien hace la foto de un ovni se hace millonario, pero lo único que le causa son muchos problemas.

ED: ¿Ha tenido alguna experiencia personal con extraterrestres?
JJB:
He visto cuatro veces objetos con bastante cercanía, a unos 200 metros, pero con tripulantes que yo sepa no. Hay dos historias importantes: cuando era niño estuve perdido durante unas horas y parece ser que ocurrió algo extraño. Y la última que estoy investigando es lo que llamo "infiltrados", es decir, seres no humanos que podrían tener la capacidad técnica de adoptar el cuerpo humano para camuflarse dentro de la sociedad. Si esto es verdad yo he estado muy cerca de uno de estos supuestos seres. Estoy convencido, después de 6 años de investigación, de que esa persona es uno de esos "infiltrados".

ED: Asegura que muchos investigadores han tenido una experiencia con extraterrestres en su infancia y que ahora su objetivo es preparar a la Humanidad para la llegada de estas civilizaciones, ¿siente que ésa es su misión?
JJB:
Estoy convencido de que muchos investigadores de verdad, han tenido experiencias en la infancia y eso les ha marcado. Sí tengo la sensación de que estamos controlados, de que nos suceden cosas muy extrañas cuando realizamos una investigación, que hay como una mano invisible que casi te va guiando. Esto te lleva a pensar que hay un plan establecido de concienciación de la humanidad. Desde hace 50 años la humanidad está cambiando mucho frente a este tema. Ya hay más del 50% de la población que, por lo menos, lo considera y discute sobre ello.

ED: ¿Por qué se sigue teniendo esa visión, un poco mítica, de los ovnis y extraterrestres, avalada en muchos casos por el cine?
JJB:
Por falta de información y porque está muy influenciada por las películas que han hecho un gran daño. Lo que se nos enseña por parte de Hollywood no tiene nada que ver con la realidad: si los guionistas conocieran la investigación de verdad, las películas serían mucho más atractivas de lo que son, porque la realidad supera toda fantasía. No tienen nada que ver con los hombrecitos verdes; son seres aparentemente pacíficos, el 80 o 90% de aspecto humano y su comportamiento es como el de nuestros científicos, es decir, gente que se aproxima a un sitio para tomar muestras e investigar.

ED: ¿Tiene en mente algún nuevo proyecto?
JJB:
Estoy investigando muchos casos a la vez, pero no sé cual saldrá primero porque no investigo para publicar. Si luego la investigación puede ser útil e interesante, me decido a publicarla. Pero ahora, de momento, sigo investigando, que es lo que más me gusta.