GENEALOGÍA
"OBTENIDO DE LA TEOGONÍA DE HESIODO"
 
Cosmogonía
 
     En primer lugar existió realmente el Caos, luego Gea (Tierra) de ancho pecho, sede de todos los inmortales que ocupan la cima del nevado Olimpo, en lo más profundo de la tierra, de amplios caminos, el sombrío Tartaro y Eros (Amor), el más bello entre los dioses inmortales, desatador de miembros, que en los pechos de todos los dioses y todos los hombres su mente y prudente decisión somete.
Del Caos nacieron Érebo (Tinieblas) y la negra Noche. De la Noche a su vez, surgieron Éter (Claridad) y Hémera (Día) a los que engendró como fruto de sus amores con Érebo.
 
Primera generación de dioses
 
     Gea primeramente dio a luz al estrellado Urano (Cielo) para que la protegiera por todas partes, también alumbró a las grandes Montañas, agradables moradas de las Ninfas. Asimismo trajo a la luz al estéril Mar, de impetuosas olas, el Ponto sin el deseable amor.
     Después acostándose con Urano engendró a los Titanes: a Océano de profundas corrientes, a Ceo, a Crío, a Hiperión, a Jápeto, a Rea, a Tea, a Temis, a Mnemósine, a Febe coronada de oro y a la amable Tetis, después de ellos nació Cronos, el más astuto de ellos que se llenó de odio hacia su vigoroso padre.
Por otra parte, dio a luz a los Cíclopes de orgulloso pecho, a Brontes, Estéropes y Arges de violento ánimo. Eran similares a los dioses pero sólo poseían un ojo en medio de la frente
Además nacieron de Gea y Urano otros tres hijos enormes y violentos que no se deben nombrar, Coto, Briareo y Giges, hijos monstruosos con cien brazos y cincuenta cabezas.
     Cuando Cronos sesgó los genitales de su padre Urano, Gea recogió las gotas de sangre desprendidas y transcurrido el tiempo dio a luz a las poderosas Erinias, a los grandes Gigantes con largas lanzas en sus manos y a las Ninfas que llamas Melias en la inmensa Tierra.
     Del esperma de Urano que cayó al mar se formó la respetable bella diosa Afrodita, a ella la acompañó Eros y la siguió el bello Homero
 
 
Segunda generación de dioses
 
     La Noche engendró al odioso Moro, a la negra Ker y a Tánato; también parió a Hipno y dio a luz a la tribu de los sueños, después sin acostarse con nadie parió a Momo, al doloroso Lamento y a las Hisperides a cuyo cuidado están las hermosas manzanas de oro y los árboles que las producen.
     Asimismo engendró a las Moiras y a las Keres (Cloto, Láquesis y Átropo) vengadoras despiadadas que otorgan a los mortales el bien y el mal. También parió a Némesis azote para los hombres mortales la funesta Noche. Después esta dio a luz a Engaño, a Afecto y a la funesta Vejez y engendró a la violenta Eris.
     Por su parte la odiosa Eris dio a luz a la penosa Fatiga, al Olvido, al Hambre, a los Dolores que hacen llorar, a las Batallas, Luchas, Asesinatos, Masacres de hombres, Riñas, Falsedades, Discursos, Ambigüedades, Mala ley, Ofuscación, amigos íntimos, y a Horco el que mayor desgracia causa a los hombres de la tierra cuando alguien comete perjurio.
El Ponto engendró al veraz Nereo, luego uniéndose a Gea dio a luz al gran Taumante, al poderoso Forcis, a Ceto de hermosas mejillas, y a Euribia que tiene un ánimo de acero en sus entrañas.
 
Tercera generación de dioses
 
     Del irreprochable Nereo y de Dóride de hermosa cabellera, hija de Océano nacieron las Nereidas, cincuenta muchachas conocedoras de las obras perfectas (conocidas como ninfas del mar ):
Proto, Eucranta, Sao, Anfítrite, Eudora, Tetis, Galena, Glauca, Cimótoa, Espeo, Toa, la amable Halia, Pasítea, Erato, Eunica, de rosados brazos; la graciosa Mélita, Eulímena, Ágave, Doto, Proto, Ferusa, Dinámena, Nesea, Actea, Protomedea, Dóride, Pánope, la bella Galatea, la amable Hopótoa, Hiponoa, de rosados brazos; Cimódoca, que calma las olas y los soplos de los tempestuosos vientos, junto con Cimatolega y Anfítrite, de bellos tobillos; Cimo, Éone, Halimeda, de bella corona; la risueña Glaucónoma, Pontoporea, Leágora, Evágora, Laomedea, Pulínoa, Autónoa, Lisianasa Evarna, de agradable figura y de aspecto irreprochable; Psámata de gracioso tipo; la divina Menipa, Neso, Eupompa; Temisto, Prónoa y Nemertes que tiene tanta inteligencia como su padre.
      Taumante se casó con Electra, la hija de Océano. Ésta dio a luz a la veloz Iris y a las Harpías, de hermosos cabellos, a Aelo y a Ocípeta.
Ceto por su parte engendró con Forcis a las Grayas de hermosas mejillas, canosas desde su nacimiento; a Panfredo de hermoso peplo; a Enío, de azafranado manto y a las Gorgonas de armoniosa voz, Esteno Euríala y la desventurada Medusa. Cuando Perseo le cortó la cabeza surgieron el inmenso Criasor y el caballo Pegaso.
     Criasor uniéndose a Calírroe hija de Océano engendró a el tricéfalo Gerión.
Ceto en una cóncava cueva engendró otro monstruo, la divina Equidna, mitad joven de hermosas mejillas, mitad serpiente. De su unión con el temible Tifón nacieron el perro Orto para Gerión, el salvaje Cerbero, el perro de Broncínea voz de Hades, de cincuenta cabezas y a la perversa Hidra de Lerna.
La Hidra alumbró a Químera un monstruo con tres cabezas, una de león, una de cabra y otra de serpiente. Ésta unida a Orto tuvo la terrible Fix y al león de Nemea.
Ceto en unión amorosa con Forcis engendró por último una terrible serpiente que vigila manzanas completamente de oro en los extremos confines.
 
Tetis con el Océano dio a luz a los voraginosos Ríos:

 

     El Nilo, el Alfeo, el Erídano, de profundos torbellinos; el Estrimón, el Meandro, el Istro, de bellas corrientes; el Fasis, el Reso, el Aqueloo, de plateados remolinos; el Neso, el Rodio, el Haliacmón, el Hectáporo, el Gránico, el Esepo, el divino Simunte, el Peneo, el Hermo, el Ceco, de hermosa corriente; el Gran Sangario, el Ladón, el Partenio, el Eveno, el Ardesco y el divino Escamandro.

 

También engendró con Océano 3000 oceanides, las mayores de las hijas eran:
Peito, Admeta, Yanta, Electra, Dóride, Primmo, Urania, semejante a los dioses; Hipo, Clímene, Rodea, Calírroe, Zeuxo, Clitia, Idía, Pisítoa, Plexaura, Galaxaura, la amable Dione, Melóbosis, Toa, la bella Polidora, Cerceis, de gracioso aspecto, Pluto, de ojos de novilla, Perseis, Yanira, Acasta, Janta, la encantadora Petrea, Menesto, Europa, Metis, Eurínome, Telesto, de azafranado manto, Criseida, Asia, la agradable Calipso, Eudora, Tyche, Anfiro, Ocírroe y Estigia.
     Tea dominada por el amor de Hiperión engendró al gran Helio, a la brillante Selene y a Eos.
Euribia divina entre las diosas uniéndose a Crío dio a luz a gran Astreo, a Palante y a Perses.
Eos con Astreo tuvo a los vientos de impetuoso soplo, el purificador Céfiro, el veloz Bóreas y el Noto. Después, Erigenía engendró al lucero Eósforo a los brillantes astros y a todo cuanto corona el cielo.
Estigia, hija de Océano, unida a Palante parió a Celo y a Nike de bellos tobillos y también a Cratos y Bía, conspicuos hijos.
     Febe acudió al lecho de Ceo; luego la diosa dio a luz a Letó de oscuro peplo. También parió a la famosa Asteria a la que Perses llevó a su gran casa para que fuera llamada su esposa, ella quedando embarazada tuvo a Hécate.

 

Rea, sometida por Crono engendró gloriosos hijos:
Histia, Démeter, Hera, de sandalias de oro, el robusto Hades, el retumbante Enosigeo y el prudente Zeus padre de dioses y hombres.
Jápeto se casó con la Oceánide Clímene, muchacha de bellos pies. Ésta le dio un hijo, el valeroso Atlante, y le engendró al muy famoso Menetio, al sutil Prometeo y al torpe Epimeteo.
 
 
Cuarta generación de dioses y héroes
 
     Zeus rey de los dioses después de tomar como esposa a Metis se casó con la brillante Temis, que engendró a las Horas (Eunomía, Dike y la floreciente Irene) y a las Moiras (Cloto, Láquesis y Átropo).
Eurínome hija de Océano de muy agradable aspecto le dio las tres Gracias (de hermosas mejillas, Aglaya, Eufrósina y la encantadora Talía). Después fue al lecho de Deméter, la cual engendró a Perséfone de blancos brazos.
     A continuación se enamoró de Mnemósine de hermosa cabellera de las que nacieron las nueve musas de diadema de oro.
Leto uniéndose amorosamente a Zeus dio a luz a Apolo y a la flechadora Artemis. Por último tomó por esposa a Hera y esta alumbró a Hebe, a Ares y a Illitía. Además hizo nacer de su cabeza a Atenea de verdes ojos.
Hera sin unión amorosa dio a luz al famoso Hefesto que supera con sus manos a todos los Uránidas
     Con Ares perforador de escudos, engendró Afrodita a los terribles Fobo y Dimo y a Harmonía.
La Atlántida Maya accediendo al sagrado lecho de Zeus, tuvo al famoso Hermes, heraldo de los inmortales.
La cadmea Sémele en unión amorosa con Zeus dio a luz al ilustre Dionisio. Zeus también se unió a Almena con quien alumbró a Heracles
      El incansable Helio tuvo con la Oceánide Perseis a Cirse y al rey Eetes. Este se casó con la Oceánide Idía de hermosas mejillas y dio a luz a Medea de hermosos mejillas.
Démeter divina entre las diosas, unida amorosamente al héroe Yasio tuvo a Pluto.
Con Cadmo, Harmonía engendró a Ino, Sémele, Ágavede hermosas mejillas, Autónoa, con la que se casó Aristeo, de larga cabellera a Plidoro.
     La Oceánide Calírroe unida al valeroso Crisaor dio a luz a Gerión. Con Titono tuvo Eos a Memnóm rey de los Etíopes y al soberano Ematión; por otra parte con Céfalo engendró el valiente Faetonte.
La hija del rey Eetes, una muchacha de ojos vivos fue poseída por Jasón, pastor de pueblos y tuvo a Medeo.
     Psámata hija de Nereo alumbró a Foco unida amorosamente a Eaco. Tetis otra hija de Nereo sometida a Peleo engendró a Aquiles de corazón de león.
A Eneas lo parió Afrodita unida al héroe Anquises.
Cirse unida al valeroso Odiseo concibió a Agrio y por obra de Afrodita tuvieron también a Telégono.
Calipso unida a Odiseo engendró a Nausítoo y Nausínoo
 
 
Fuentes consultadas
Hesiodo- Adelaida y MA.  Ángeles Martín Sánchez.
           Alianza Editorial