La caja de Pandora

     Pandora primera mujer sobre la tierra, creada por el dios Hefesto por requerimiento del dios Zeus. Zeus deseaba contrarrestar la bendición del fuego, que el titán Prometeo había robado a los dioses para entregárselo a los seres humanos. Dotada por los dioses de todos los atributos de la belleza y la bondad, Pandora fue enviada a Epimeteo, quien se sintió feliz de tenerla como esposa, aunque su hermano Prometeo le había advertido que no aceptase nada que viniese de Zeus. Los dioses le ofrecieron presentes a Pandora, Minerva le dio un cinturón de perlas y una túnica de púrpura; Venus la doto de todas las gracias femeninas; las Horas la adornaron con sartas de flores; las Gracias pusieron en su flexible cuello y en los bellos brazos joyas preciosas, y así, todos los demás. El último en obsequiarla fue Hermes, que le inspiro los discursos seductores y el arte del engaño, y la llamo Pandora.
     Entonces, Zeus le puso entre las manos una caja finamente cincelada y le dijo:         -Te confió esta preciosa caja, pero te ruego que no la abras. Contiene todos los males de los hombres, y si consiguieran escaparse de ahí dentro, seria un desastre para la humanidad. La mujer prometió que no abriría la caja, agradeció a todos por sus preciosos regalos, y después, monto en un carro de oro y bajo a la Tierra.
     El tiempo pasaba y Pandora estaba cada vez mas inquieta. Miraba como fascinada la caja y sentía un gran deseo de abrirla para ver lo que contenía.
   -No creo -decía- que encierre males para los hombres, como dijo Zeus. Seguramente contiene algo bello, algún mágico poder, y tal vez al abrirla, podré convertirme en omnipotente.
    Suspiraba, suspiraba, y no podía ni dormir, atormentada por una atroz curiosidad. Por fin, un día, ya no pudo resistir más.
   -La abriré un instante nada más, echare una ojeada al interior, y en seguida, la volveré a cerrar. Zeus ni siquiera se dará cuenta de ello -pensó; y abrió la caja.
     ¡Nunca lo hubiera hecho!   De ella  brotaron innumerables males para el cuerpo y tormentos para la mente. Cuando Pandora miro la caja se dio cuenta que sólo quedaba Esperanza, lo único bueno entre los muchos males que contenía la caja, para confortar a la humanidad en sus infortunios.
      En otra leyenda, la caja contenía bienes que se habrían conservado si Pandora no les hubiera permitido escapar.