I S I S

        Diosa de la fertilidad y de la maternidad. Según la creencia egipcia, era hija del dios Geb (tierra) y de la diosa Nut (cielo), hermana-esposa de Osiris, juez de los muertos, y madre de Horus, dios del día. Después del final del Nuevo Reino en el siglo IV a.C., el centro del culto de Isis, que alcanzaba en ese entonces su apogeo, estaba en File, una isla del Nilo, donde se construyó un templo dedicado a ella durante la XXX Dinastía. Antiguas historias describen a Isis como poseedora de una gran destreza mágica, y se la representaba con forma humana aunque frecuentemente se la describía provista de cuernos de vaca. Se creía que su personalidad era semejante a la de Hator, la diosa del amor y la alegría.
       El culto de Isis se difundió desde Alejandría por todo el mundo helenístico después del siglo IV a.C. Apareció en Grecia en combinación con los cultos de Horus, su hijo, y Serapis, el nombre griego de Osiris. El historiador griego Herodoto identificaba a Isis con Deméter, la diosa griega de la tierra, la agricultura y la fertilidad. El culto tripartito de Isis, Horus y Serapis se introdujo después (86 a.C.) en Roma durante el consulado de Lucio Cornelio Sila y llegó a ser una de las ramas más populares de la religión romana. Llegó a adquirir una mala reputación debido al carácter libertino de algunos de sus ritos sacerdotales, de tal modo que algunos cónsules posteriores hicieron esfuerzos para suprimir o limitar el culto de Isis. El culto desapareció en Roma después de la instauración del cristianismo y los templos egipcios dedicados a Isis que quedaban fueron cerrados a mediados del siglo VI d.C.