El temor

 Cuando nosotros tememos, perdemos nuestro poder de razonar efectivamente, cuando estamos en una gran confusión, somos incapaces de pensar claramente y así perdemos nuestra capacidad de ejecución. Y como la mente subconsciente es el cuerpo constructor, este da forma a cualquiera de las ideas que manejamos. 

     Cuando perdemos temporalmente nuestro poder de razonar claramente o sea el control de nuestras emociones, creamos una imagen de temor en nuestra imaginación y aquello que tememos grandemente viene sobre nosotros, es decir que cuando estamos consumidos por el temor, temor de pobreza, pena y fracaso, no solamente no razonamos con claridad, sino que nos hundimos cada vez mas en la duda  y en la turbación y finalmente perdemos todo sentido de los valores. Estamos controlados por las emociones.

     Cuando estemos disturbados por el temor, confusos mentalmente, sin saber que hacer, debemos ponernos en quietud y buscar calmadamente el nivel de inspiración de nosotros, dejando que la inteligencia interior nos diga lo que tenemos que hacer. Esto es lo que debemos hacer cuando estemos acosados por temores, preocupaciones y ansiedades. Debemos acudir al más alto nivel de inspiración de la mente en busca de la respuesta.