Plegaria a Dios

   Padre Misericordioso, me dirijo a ti con el amor y humildad que mi corazón en este momento siente. No deseo perturbar mi mente con pensamientos que no vengan directamente de ti y de tu fuente de Sabiduría.
  Que la Paz y la Armonía de tus Ángeles y Seres de Luz sea lo que mi corazón reciba en cada amanecer. Yo quiero compartir contigo ¡Oh Padre amado! Todas mis ilusiones, que son las de poder servirte a ti con esmero y esfuerzo para compartir con mis hermanos tus enseñanzas.
  No ciegues mi alma permitiendo que me vanaglorie por lo que he hecho. Sólo permanece conmigo para que así, en los confines del universo pueda servirte a ti como tu hijo, no permitas que mi ego me consuma, yo sólo deseo permanecer fiel a mis realidades, que son las mismas de mis hermanos.
  Haced de mí un instrumento de paz, haced de mí un instrumento de misericordia, haced de mí un instrumento de Bondad.
  Paloma blanca del espíritu santo, desciende sobre nuestras cabezas e impregna de tu sagrada energía nuestros cuerpos. Cubre con tus alas nuestro planeta y ayúdanos a permanecer unidos bajo tu amparo protector. Bendícenos como tus hijos, te amamos.