El verbo todo poderoso

    Yo soy espíritu divino. En dios yo vivo, me muevo y tengo mi ser. Yo formo parte de la expresión de dios  y expreso perfecta armonía. Yo individualizo la omnisciencia. Yo tengo directo conocimiento de la verdad. Yo tengo perfecta intuición. Yo tengo percepción espiritual. Yo sé.
     Dios es mi sabiduría, de manera que no puede errar. Dios es mi inteligencia, no puedo sino pensar correctamente. No hay perdida de tiempo ya que dios es el único hacedor. Dios actúa a través de mí, de manera que siempre estoy actuando correctamente, y no hay peligro de que yo ore incorrectamente, yo pienso lo indicado, de la manera indicada en el momento apropiado.  Mi trabajo siempre esta bien hecho porque es el trabajo de dios. El espíritu santo siempre me esta inspirando.  Mis pensamientos son frescos, nuevos claros y poderosos como cuadran a la omnipotencia.
    “Mis oraciones son manufacturadas del espíritu santo, poderosas como el águila, y  mansa como la paloma. Salen en el nombre de dios y no pueden regresarme vacías. Cumplirán aquello que a mí me plazca, y prosperaran en aquello a que sean dirigidas:  “doy gracias a dios por esto “.