El velo de Isis

 

"La Tierra, la más bella, con sus entrañas abiertas se levantó, ella que es la base inmóvil de todas las cosas. Y la rubia Tierra produjo primero el Cielo estrellado, igual a ella, para que la cubriera por todas partes y llegara a ser la morada eterna de los dioses inmortales."


Creo que es muy adecuado empezar con esta alegoría a la madre Tierra cuando está transitando por el signo de Tauro ese gran stellium que va a culminar con la conjunción Júpiter-Saturno que tendrá gran influencia sobre nuestra vida en los próximos 20 años.

Vamos a empezar por hacer un repaso rápido por el Árbol de la Vida:

El Árbol de la Vida es una analogía de lo Absoluto; es decir, de la unión del Universo con el Hombre. Sus raíces penetran hasta lo más profundo de la tierra y sus ramas superiores tocan el cielo. El hombre es ese punto de encuentro entre el cielo y la tierra: entre Keter y Malkut.

1.  Keter, la Corona representa a Neptuno como potencial completo del hombre y su necesidad de trascender y evolucionar.

2.  Hochmah: la Sabiduría, representa la función del intelecto mas profunda e intuitiva. Es la creatividad y la originalidad. La chispa divina que tendrá que ser trabajada y organizada por la siguiente Sephira Binah. Naturalmente estamos hablando de Urano.

3.  Binah: es el intelecto externo y practico, mediante la inteligencia receptiva resuelve los principios inteligibles. Las ideas se visualizan en Hochmah, pero pasamos un largo periodo de tiempo desarrollándolas y organizándolas. Es el pensamiento reflexivo y el método que respalda a la inspiración. Son como nuestro Padre y Madre. Por supuesto estamos hablando de Saturno.

4.  Hesed: la Misericordia, simboliza la emoción interna, la expansión, religiosidad, ética, filosofía, necesidad creativa, la magnanimidad y los sentimientos sublimes de generosidad; pero en exceso o negativo podemos encontrar todo tipo de excesos, de indulgencia, pasividad y oportunismo. Como podéis comprobar nos estamos refiriendo a Júpiter.

5.   Geburah: la Severidad, representa la actividad, energía, esfuerzo y capacidad de lucha. Representa la emoción externa y busca la justicia y sinceridad. Cuando no tiene el elemento equilibrador de Hesed se vuelve autoritario, egoísta y cruel. Esta claro que representa la energía de Marte.

6.   Tiferet: Belleza o Esplendor, es el Sephira equilibrador y sanador. Es lo mas real y autentico del individuo, en el convergen todos los demás Sephiras, menos Malkut. Esta es la razón por la cual la naturaleza esencial del hombre es invisible al mundo físico. Constituye la conciencia de sí mismo, el ego y la voluntad. Es el centro del árbol y hace de unión entre el Cielo y la Tierra, entre el mundo visible e invisible. Simboliza el corazón y el Sol.

7.   Nétzaj: Victoria, es el Sephira del Amor, se relaciona con la afectividad, placeres, diversiones, sentido artístico, música, estética, decoración etc., pero además se relaciona con los aspectos rutinarios y cíclicos de la vida. Representa a Venus.

8.  Hod: Esplendor, representa a las capacidades mentales, separadoras y objetivas del individuo, su habilidad para comunicarse y relacionarse; los contratos, papeles y escritos; los viajes cortos y desplazamientos. Junto con Yesod representa la memoria y el alma. Simboliza a Mercurio.

9.   Yesod: Fundamento. Esta situada en la columna central del equilibrio y tiene acceso directo con Tiferet y Malkut, y cierra la tríada con Hod y Netzaj, es decir, son todos los aspectos que conforman nuestra personalidad.

10. Malkut: el Reino. Está situada en la columna central y representa el mundo físico y material. En Astrología simboliza el Ascendente y nuestros rasgos físicos.

Desde el punto de vista Cabalístico el cuerpo comienza en Malkut en el momento de la encarnación. Esta imagen del cuerpo se retiene en Yesod, que es la sephira encargada de retener imágenes. Este cuerpo continua a través de las diferentes fases sephiroticas hasta que llega a la flor de la vida sobre los 20 años.

La clasificación de los diferentes tipos corporales encaja en la tríada fundamental: músculos, nervios y órganos apiñados alrededor de Yesod. Malkut regirá el nivel elemental de la piel, los huesos y órganos sensoriales externos.

Yesod es la que rige el sexo femenino, la madre, la infancia y las relaciones familiares a través de la Luna y las energías de Cáncer. Yesod rige el dominio de los símbolos, cuando el niño aprende a expresar los elementos abstractos y a utilizarlos. Los cuentos y dibujos infantiles, los juegos con seres imaginarios adquieren un poderoso significado. Esta etapa se relaciona históricamente con la etapa en que los hombres veían dioses y espíritus por doquier. Muchos pueblos no han conseguido pasar de esta época, pero otros desarrollaron una gran capacidad imaginativa, como los egipcios y los griegos, produciendo una mitología intensamente rica.

Para los egipcios Yesod estaba representada por la diosa Isis que regia al mismo tiempo la Tierra y la Luna; y era el símbolo máximo de fertilidad, intuición y conocimiento oculto, pero también del inconsciente, de la sombra y de lo que nos cuesta reconocer y aceptar, por esa razón estaba representada por una mujer envuelta en velos. Solamente cuando somos capaces de atravesar esos velos podemos acceder directamente al Sol, a la conciencia, a la autorrealización y a la armonía.

En este siglo tenemos al partido nazi que ha utilizado este nivel de simbolismo popular para excitar el " ego ye sódico" del pueblo alemán, o el imperio británico que se fundó sobre el deseo de complacer a la "Gran Madre", que estaba disfrazada en la imagen colectiva de "Gran Bretaña" y encarnada por la Reina Victoria. Todo esto tiene sus raíces en la situación individual cuando los niños representan sus fantasías "ye sódicas" según los valores de la sociedad.

La primera tríada Keter-hopmah-Binah o Corona-Sabiduría-Comprensión, forman la tríada celestial de la que hablan las enseñanzas esotéricas; son los principios de equilibrio, expansión y contracción.

Las dos tríadas están separadas por Daat, al que en la Edad Media se la llamaba el "velo o el abismo" y actualmente "el agujero negro", indica el conocimiento que pone en contacto a los diferentes mundos, a fin de producir la fusión entre los reinos físico y psicológico. Simboliza a Plutón.

La sensación se asocia con órganos como el estomago y el corazón, mientras que el pensamiento se relaciona con el sistema nervioso; y la acción con los músculos. Hod y Netzaj representan los procesos voluntarios e involuntarios de la mente, es la tríada del despertar, donde los datos recogidos por Hod y el poder de Netzaj entran en contacto con él "Yo" de Tipheret.

En Tipheret, la conciencia se eleva y todo resulta claro y lucido, sobre todo cuando uno se encuentra en un estado de tranquilidad (meditación) que le permite ver el cuerpo y el mundo físico desde otro plano. Es desde aquí, donde el inconsciente (Yesod) puede adquirir conciencia, pues aparecen de repente los recuerdos, impulsos y defectos que generalmente no se reconocen (la sombra) y con ayuda de las dos Sephiras colaterales Hod y Netzaj, se nos revelan los complejos conceptuales y emocionales. Esta tríada anímica es la zona del libre albedrío, y solo, cuando una persona esta centrada en él "Yo", puede cambiar las normas y patrones de su vida. Él "Yo" es el lugar donde los 3 mundos inferiores confluyen en la psique.

La segunda tríada: Hesed-Gueburah-Tiferet actúa como Misericordia-Rigor-Belleza, como aspectos expansivo, unificador y controlador del corazón.

Los dos Sephiras siguientes Hod y Netzaj a los que a menudo se les llama Gloria y Eternidad se relacionan con los aspectos rutinarios de las vibraciones y los ciclos.

El último par de Sephiras actúan como fundamento y resolución de los procesos divinos, conteniendo todo lo que ha acarreado el Rayo de la Corona.