Amor: Sacrificio: Unidad

 

Bhagavan Sri Sathya Sai Baba
 
    Hay un creador de este maravilloso cosmos, formado de objetos móviles e inmóviles.
Él es omnisciente, omnipotente y omnipresente.
Ha sido adorado como Dios con muchos nombres y muchas formas, por muchos pueblos.
Adorado por los musulmanes como Alá, como Jehová por los cristianos, como el Señor de ojos de loto por los vishnuistas, como Shambhu por los shivaístas, el Uno concede salud y riqueza, ¡reveréncienlo como el Único Ser Supremo!
 
 
PAPEL DE LA RELIGIÓN
 
   Unidad, amor al prójimo y devoción son esenciales para todo ser humano. Para promover estas sagradas cualidades en la humanidad, algunas grandes almas buscaron establecer diferentes religiones. Religión no es un concepto restringido; la religión está dirigida a desarrollar la personalidad humana e indicar los lineamientos básicos para la vida recta. La religión destierra lo inhumano del hombre y lo capacita para vivir en armonía con su prójimo, proporciona el eslabón entre el individuo y la Divinidad, demuestra la unidad que subyace en la diversidad del mundo.
 
   Amor, sacrificio, servicio y rectitud son los cuatro brazos de la religión. La religión hace aflorar los sentimientos divinos y sublimes en el hombre y lo conduce a servir a la sociedad. Evoca todo lo que es grande, bendito y bueno para el hombre y demuestra la unidad de la humanidad.
 
Es sumamente desafortunado que la religión, que tiene tan altos y sagrados objetivos, sea interpretada y practicada de manera intolerante y propagada como un credo dogmático.
 
La religión es como una corriente subterránea que sustenta a toda la humanidad. Los fundadores de las religiones, con la intención de difundir los sagrados secretos de la fe religiosa, establecieron ciertas reglas de conducta y comunicaron sus mensajes a los pueblos.
 
QUÉ ENSEÑAN LAS RELIGIONES
 
EL budismo declara que la verdad y la no violencia son los requisitos básicos para apartarse del engaño y alcanzar la pureza de la vida. El cristianismo proclama que todos son hijos de Dios y deben tener sentimientos fraternos entre ellos. Jesús declaró: “Todos son uno, sé igual con todos”. De acuerdo con el Islam, todos son miembros de una familia en términos espirituales. Considera la oración como el mejor medio para asegurar la paz y la seguridad en la sociedad.
 
El emperador Manú declaró: “Uno debe estar preparado para sacrificar su cuerpo por su comunidad y su comunidad por la causa de la nación”. El Dharmashastra (código) de Manú declara que el bien de la sociedad es lo más importante. Los Upanishads declaran: “La divinidad tiene miles de ojos y miles de pies”. Todos los ojos son de Dios, todos los pies son suyos, todas las manos son de él. Éste es el mensaje de los Upanishads; de esta manera enfatizan la unidad de la humanidad.
 
Para el hombre, la idea de colectividad es lo fundamental y no el individualismo. Nadie puede vivir en este mundo sólo por sí mismo; tiene que cultivar el sentido comunitario si desea vivir en paz y felicidad. “Vivamos juntos, luchemos juntos, crezcamos juntos en contento y armonía”. Ésta es la enseñanza de los Vedas.
 
UNIDAD Y PUREZA
 
Es evidente que de esta manera todas las religiones propagaron la unidad con el fin de elevar el bienestar de la sociedad. El bienestar del mundo está ligado al bienestar de la sociedad. La realización y conocimiento de sí mismo por parte del individuo se puede obtener sólo mediante del compromiso social. Desafortunadamente, la sociedad hoy en día está envuelta en rivalidades, caos y conflictos.
 
Todas las religiones predican la grandeza de la pureza espiritual, todas llaman a la gente a adherirse al sendero de la verdad. Enseñan también que las buenas cualidades son esenciales para el hombre. Así, cuando la esencia de todas las religiones es una y la misma, cuando todas las escrituras proclaman la misma verdad, cuando la meta de todos humanos los esfuerzos es una, ¿en qué se fundamentan las diferencias? Las sendas son diferentes pero el destino es único, es el mismo.
 
Es una señal de degradación en el hombre el que, a pesar de esas verdades, se involucre en conflictos y agitaciones como resultado de tales diferencias. Cuando hay lluvia, el agua que cae es pura; se precipita sobre montañas, ríos, planicies, mares, etcétera. De acuerdo con la región por la que pasa el agua de lluvia, su nombre y forma se ven afectados por el cambio. Sin embargo, tales variaciones no deberían hacernos pensar que por ese hecho el agua es diferente.
 
Se han establecido ciertas normas y reglas basadas en las enseñanzas de los fundadores de las diferentes religiones, teniendo en cuenta las necesidades de la época y circunstancias particulares de cada país y considerando las necesidades específicas de la gente. Es por ello que un credo no debe considerarse superior o inferior a otro. El deber principal del hombre es tener en mente estas verdades sagradas y llevarlas a la práctica en su vida diaria.
 
VERDAD, BELLEZA Y BONDAD
 
La verdad es un principio fundamental. Todas las religiones han declarado que nadie debe romper su palabra dada, que el hombre debe cumplir sus compromisos, que debe considerar su palabra como su vida misma, que el cumplir lo que promete es su mayor tesoro. Ésa es la enseñanza principal del gran legislador y emperador Manú.
 
Platón fue el más destacado discípulo de Sócrates. Aristóteles fue discípulo de Platón. Alejandro tuvo como maestro a Aristóteles. Platón propugnó un sistema político basado en la moralidad, la rectitud y la tolerancia mutua como elementos necesarios para el bienestar de la sociedad. Dio gran importancia a la verdad, la belleza y la bondad como las virtudes básicas, que en los Vedas se describen como Sathyam, Shivam, Sundaram. De modo que aunque se usen diferentes palabras, su significado esencial es el mismo. La disciplina espiritual consiste en reconocer la unidad que se encuentra bajo la diversidad aparente, así como en experimentar la divinidad.
 
FE EN DIOS
 
La cultura bharatiya siempre ha mantenido la supremacía en lo que respecta a fe en Dios. Esta cultura se basa en la concepción de que no hay nada en el mundo que no esté perneado por lo Divino. Desde la piedra hasta el diamante, desde una brizna de hierba hasta el floreciente loto, desde una hormiga hasta un elefante, todo se ha considerado siempre como una manifestación de lo Divino. La cultura bharatiya sostiene la noción de que el amor no se debe limitar a los seres humanos, sino extenderse a todos los seres y objetos de la creación. Los ignorantes que no han comprendido esta gran verdad describen despectivamente a los bharatiyas como adoradores de piedras, árboles, serpientes y cosas por el estilo. A los ojos de los bharatiyas cada objeto es creación de Dios.
 
“Todo es Brahmam”, “El cosmos está perneado por Vishnú”. Esas declaraciones védicas proclaman la misma verdad. No podrán encontrar en ningún otro país una afirmación de este tipo, tan sagrada y universal. Ésta contiene un amplio concepto de justicia social. No podrán encontrar en otro país una visión tan sagrada.
 
Aunque todas las religiones han declarado esta verdad sobre la unidad e igualdad, las personas egoístas, basadas en sus propios fines, la han interpretado estrechamente y han propiciado conflictos y discordia entre la gente.
 
No es posible llamar pandit (persona con sabiduría y conocimiento) a alguien que tan sólo conoce bien las escrituras. Aun un maestro en los Vedas, Shastras y Puranas no puede ser considerado como pandit por ese solo hecho, la erudición por sí misma no es suficiente para hacer de un hombre un pandit. El dominio del lenguaje no confiere este título. En el Gita se afirma: “Los pandits son aquellos que ven todo con la misma visión”. Sólo aquellos que tienen esta visión de igualdad pueden ser considerados pandits. Por ello debemos considerar a todas las religiones con igual respeto. No se debe criticar u odiar a ninguna religión, sino beber la dulce esencia de todas ellas. Esa esencia es el principio de unidad, el principio del amor. Cuando cultiven este principio de amor no habrá lugar para el odio.
 
LOS CONFLICTOS SE DEBEN AL EGOÍSMO
 
Hoy en día se considera a la religión como causante de todos los conflictos, la violencia y el antagonismo que azotan al mundo, pero la religión no es la causa. Las mentes egoístas son responsables de todos los conflictos. ¿Acaso no hay conflictos entre países de la misma religión? La gente de Irán e Irak profesa la misma fe islámica. ¿Cuál es la razón para los conflictos entre ellos? ¿Cuál es la razón para los conflictos entre países que profesan el cristianismo? En Bharat, todos son bharatiyas, pero, ¿por qué hay discordia entre ellos? Cuando analizamos profundamente esta pregunta, encontramos que las religiones no son la verdadera razón de los conflictos. La única causa son las mentes egoístas que, portando el emblema de la religión, instigan problemas entre la gente.
 
VIRTUD TRIPLE
 
¡Encarnaciones del amor divino!: si desean asegurar paz genuina en el mundo, no deben tener antipatía hacia la religión. Deben sustentar la moralidad como algo más importante que su comunidad; deben apreciar los buenos sentimientos como más importantes que las creencias religiosas. La consideración recíproca, la visión de todo como iguales en lo Divino y la tolerancia son las cualidades básicas de todo ser humano. Es esencial que todos cultiven esas tres cualidades sagradas.
 
¿Por qué surgieron diferencias en cada religión? Después de la muerte de los fundadores de esas religiones, los seguidores violaron sus enseñanzas y tuvieron altercados entre sí, como resultado de sus intereses egoístas. Con el paso del tiempo, se desarrollaron divisiones en cada religión y se formaron sectas diferentes. Esto es resultado de motivos individuales y egoístas y no de fallas de los fundadores originales.
 
Primeramente la gente debe librarse del interés personalista y del egocentrismo y desarrollar amor, tolerancia y compasión. La gente debe tratar de vivir en armonía. Solo entonces nos podremos proclamar adoradores de la paz de la nación y del bienestar del mundo.
 
El servicio debe ser el principio guía. No debe haber lugar para ningún tipo de diferencias al prestar servicio. Cuando deseen servir a la sociedad, deberán estar dispuestos a sacrificar sus intereses individuales y comunales. Tal sacrificio, por sí mismo, sublimará sus vidas. Los Vedas declaran enfáticamente que la inmortalidad sólo puede alcanzarse por medio del sacrificio y por ningún otro medio.
 
No propicien diferencias religiosas de ningún tipo; pongan en práctica el mensaje que reciben aquí y compartan con otros la bienaventuranza de su experiencia. El predicar a los demás no es suficiente.
 
Todos deben desarrollar devoción y dedicación. La vida sin devoción no tiene ningún valor. Si uno no muestra su gratitud al Creador, ¿de qué sirve la vida? ¿No acaso deberían mostrar algo de gratitud al Señor que los ha provisto con infinitos beneficios a través de la naturaleza y los elementos? La gratitud debe ser el aliento mismo del hombre.
 
Los fundadores de las religiones vivieron realmente esas verdades y las propagaron como ideales para la humanidad. Deben seguir en sus vidas estas enseñanzas de todo corazón. El solo hecho de leer la Biblia o recitar el Corán, leer el Bhagavad Gita o cantar el Granth Saheb no tiene mérito. Las enseñanzas básicas de cada uno de esos textos deben ser puestas en práctica en la vida diaria.
 
VERDAD, SACRIFICIO Y UNIDAD
 
Se ha visto que todas las religiones han enfatizado la grandeza de la verdad, el sacrificio y la unidad. Aprendan a vivir en amor y armonía con todos los miembros de su sociedad. Ésa es la enseñanza básica del cristianismo y del Islam. Gurú Nanak favorecía las oraciones comunales y las consideraba mejores que la oración individual aislada. Cuando toda la gente se junte para orar a Dios al unísono, sus oraciones derretirán el corazón del Señor. En una vasta reunión debe de haber por lo menos uno que ore con un corazón puro: esa oración llegará a Dios. Es por ello que los devotos deben tomar parte en las sesiones grupales de cantos devocionales. Deben participar en el servicio a la comunidad y comprometerse con la vida de la comunidad. Ése es el camino más noble.
 
Cultiven el amor. Es la forma de la Divinidad y Dios puede ser realizado sólo con el amor. De todas los miles de nombres que se le han dado a Dios, el más apreciado es Sat, Chit, Ananda: Ser, Conciencia y Bienaventuranza. Sat representa la verdad, Chit representa la sabiduría (jñana). En donde Sat y Chit están presentes, necesariamente se hallará también Ananda (bienaventuranza). Como Dios es la verdad, tiene que ser alcanzado por medio de la verdad. Como Dios es sabiduría, tiene que ser alcanzado por el camino de la sabiduría. Como él es ananda, debe ser alcanzado por medio de la bienaventuranza. Sigan la senda del amor y alcancen la meta de la unidad; destruyan todas las diferencias. Ése es el mensaje supremo el día de hoy.
 
DESARROLLEN AMOR
 
Dondequiera que se encuentren, en cualquier país, no den lugar a diferencias religiosas. No abandonen la religión, abandonen las diferencias basadas en la religión. Adhiéranse a sus credos y tradiciones. Cuando las diferencias entre religiones sean abandonadas, entonces el amor se desarrollará en ustedes. Cuando el amor crezca tendrán una visión directa de Dios. Sin amor, las oraciones verbales no sirven para nada. Dense cuenta de que el amor que está presente en todos es común a todo. Es el amor lo que los ha juntado, es el lazo del amor lo que los ha unido. Es el unificador, el motivador y el que lleva alegría a todos. Por lo tanto, desarrollen el amor.