Yorkshire terrier

Perro de compañía procedente de Gran Bretaña.
Este simpático perrito, que pertenece a la clase Toy, los más pequeños de todos la especie canina,
encierra en su escaso tamaño un fuerte carácter y una pronunciada personalidad.

SU HISTORIA.
La historia del Yorkshire Terrier se desarrollo inicialmente, en la ciudad de Yorkshire, Inglaterra, hacia 1850.
Las razas que intervinieron en su desarrollo, fueron el Paisley Terrier y el Scottish Terrier, aunque también se podrían citar algunas más.
En aquel entonces los perros pequeños y de raza Terrier eran habituales y convivían entre los ciudadanos de la clase obrera.
Con el paso del tiempo el Yorkshire ha ido evolucionando hasta la época actual, convirtiéndose hoy en día en uno de los perros con más glamour.
La raza fue reconocida como tal en 1886, aunque el último estándar en vigor se aprobó en 1990.

 
APARIENCIA FÍSICA:
La apariencia general del Yorkshire Terrier debe ser la de un Terrier enano de pelo largo, con la capa colgando lisa y uniforme a cada lado del cuerpo, partida con una raya que se extiende desde la trufa hasta la punta del rabo. El animal deber ser compacto, gallardo, de porte enhiesto. El perfil general debe proporcionar la impresión de poseer un cuerpo vigoroso y bien proporcionado.
La cabeza es agradable a la vista, debe ser armoniosa y proporcionada con respecto al cuerpo del perro; el cráneo no debe ser redondeado; el hocico no es nada deseable largo, pero tampoco demasiado corto; los ojos deben ser oscuros, con el borde de los párpados muy pigmentado, ligeramente almendrados y no prominentes; las orejas deben ser pequeñas, erectas, en forma de uve invertida y de inserción no muy separada; el pelo que las bordea debe ser cortado sobre su tercio superior. La cola es el reflejo de la línea dorsal; se eleva ligeramente sobre la línea del dorso, preferentemente 90 grados; se corta a los pocos días del nacimiento. Las extremidades delanteras deben ser rectas; una mala implantación de los miembros anteriores provocará una posición defectuosa de los pies. Las extremidades posteriores tienen una angulación muy marcada, lo que se aprecia, sobre todo, al andar.
Sólo existe una variedad de color con distintas intensidades. Debe ser azul metálico oscuro en el cuerpo y dorado oscuro en cabeza, pecho y patas. De textura sedosa y brillante; el pelo debe tener suficiente calibre para que caiga a ambos lados del cuerpo con un peso adecuado para que no se ondule, rice o quede con aspecto algodonoso.

EL ESTÁNDAR DE LA RAZA.

CABEZA: No muy grande, con porte alto y cráneo poco prominente.
OJOS : Brillantes y oscuros con expresión vivaz, la línea de los parpados oscura.
TRUFA : Negra.
HOCICO : No demasiado largo, con mordida en tijera o nivelada.
OREJAS: Pequeñas, triangulares.
PELO: Largo, liso, suave  y de porte erguido.
COLOR DEL PELO: En la cara y el pecho el pelo es leonado en la base aclarándose hacia las puntas. De la parte de atrás de la cabeza hasta el resto del cuerpo el pelo es azul.
COLA: Usualmente cortada a la mitad de su largo natural. Con mucho pelo azul oscuro.
PELO: Brillante, fino y sedoso.
PIES: Redondos con las uñas negras.
CUERPO: Compacto y con dorso recto.
ALTURA: A la cruz o los hombros: La altura es de unos 20 cm (aproximado de 8 pulgadas)
PESO: El peso puede llegar hasta los 3.2 Kg (aproximado de 7 libras).
CAMADA:  Usualmente la camada es de tres a cuatro perritos. Se registran camadas de hasta 8 cachorritos.
LONGEVIDAD: Usualmente de 14 a 15 años.
 
CARÁCTER: El Yorkshire Terrier es un perro pequeño pero con mucho carácter, tanto que si el dueño lo malcría puede convertirse en una auténtica pesadilla para todo aquel que le rodee. Es muy importante que reciba un adiestramiento que establezca pautas de conducta y normas de convivencia. La mala reputación de su carácter procede del hecho de que sus dueños no han sabido tratarlo como lo que es, un perro. De carácter testarudo, no precisa más que insistir en los aspectos de su adiestramiento. Es osado y no tiene miedo a enfrentarse a perros que le superen con mucho en talla

CUIDADOS: El cuidado del pelaje y de la piel del Yorkshire Terrier es de extrema importancia y debe realizarse diariamente con un cepillo suave y un peine de dientes anchos. La acción irritativa de los pelos largos de la frente sobre la córnea, puede producir una inflamación de la misma y también de la conjuntiva.

 
El pelo del Yorkshire Terrier debe ser de color acero oscuro, con ausencia de mechas de tonalidad más o menos intensas o bien de pelos bronce o blancos. El acero oscuro se extiende desde la parte trasera del cráneo hasta la base de la cola, que está cubierta de un pelo abundante y de un color acero más oscuro que en el resto del cuerpo, sobre todo en la punta. El pelo de la cabeza, hocico, orejas, pecho y patas es de color fuego dorado, que debe ser más intenso en su nacimiento que en mitad del pelo y mucho más claro en la punta. El color fuego no debe extenderse hacia el cuello.
El pelo de todo el cuerpo debe ser lo más largo posible, tanto que llegue al suelo o arrastre. Las únicas partes del cuerpo del Yorkshire Terrier que tienen el pelo corto son las orejas.

Baño
Imprescindible si queremos conseguir un manto lustroso, brillante y con extrema longitud. Antes hay que cortar las uñas, el pelo que crece en el interior de las palmas, alrededor del ano y el pelo del tercio superior de las orejas, tanto por dentro como por fuera. Es conveniente limpiar los lagrimales y eliminar el pelo sobrante del interior de las orejas. Para el baño se tapan los oídos con algodón. El shampoo, preferiblemente de pH neutro, con proteínas y suavizante, se aplica sin enredar el pelo. Después de aclarar meticulosamente, se aplica el acondicionador o la crema suavizante, se deja actuar y se aclara con la misma atención que con el champú. Con una toalla se elimina el exceso de humedad, pero es muy importante que no se frote el pelo para evitar la formación de nudos.

Secado
Tan importante como un baño correcto es el secado. Se debe hacer en la dirección del crecimiento del pelo, cepillando a la vez que se seca con el secador de mano. Como en todas las razas, es preferible empezar por los pies y terminar por la cabeza, sin pasar de una zona a otra hasta que esté completamente seca. Este punto es muy importante debido a que el pelo húmedo tiende a ondularse y se anuda con mayor facilidad.

Cepillado
Es un aspecto fundamental en el preparado de un Yorkshire Terrier. Por ello, no se debe descuidar, dado que la especial textura del pelo en esta raza hace que se enrede muy fácilmente. El cepillado, bien con la carda o con el cepillo, debe hacerse en la dirección que crece el pelo. Con el peine se comprueba que no haya ningún nudo y se coloca el pelo. Hay zonas especialmente conflictivas: la parte inferior del pecho, el estómago, las patas y las axilas, de modo que se deben vigilar más de cerca. Para que el pelo de la cabeza no caiga sobre los ojos, se debe recoger en un moño; para ello se traza una línea desde el rabillo de los ojos hasta la parte interior de las orejas, de modo que se forme un mechón sobre el cráneo, éste se puede recoger con infinidad de métodos, una gomita, un lacito o un envoltorio en caso de que el perro vaya a exposiciones.