El cuidado del gato     
    Los gatos, como todas las mascotas, dependen del ser humano para su cuidado y alimentación, y requieren una atención considerable.
 
Cuidados generales:
 
Aunque los gatos tienen reputación de ser relativamente independientes, los domésticos necesitan el cariño y la atención de sus propietarios. Una dieta diaria equilibrada, como la que proporciona la comida para gatos de alta calidad que se vende en los comercios, es esencial para su salud y longevidad, al igual que un suministro regular de agua fresca. La limpieza habitual de la bandeja de arena es necesaria para prevenir las enfermedades; algunos gatos no la utilizan cuando no está muy limpia. A los gatos hay que recortarles las uñas con frecuencia. Para prevenir daños en los muebles se les debe facilitar un rascador, preferiblemente de un material áspero, como la cuerda de pita. Los gatos usan la lengua para limpiarse el pelaje y normalmente se comen todos los pelos sueltos. Todos los gatos, incluidos los de pelo corto, deben ser cepillados semanalmente para retirar todo el pelo suelto, esto ayuda a prevenir la formación de bolas de pelo en el estómago. Algunas razas de pelo largo, como el persa o el himalayo, requieren un cepillado diario para que su pelaje, largo y suave, no se enmarañe.
Cómo saber el estado del gato

Existen una serie de signos externos que pueden dar pistas sobre el estado del gato, si su salud se encuentra en perfectas condiciones o si, por el contrario, sufre algún tipo de trastorno que requiere una visita al veterinario.

1. En primer lugar, habrá que comprobar el color y el brillo de sus ojos. Si están sanos, deben tener brillo natural, no estar tristes. Además, deben estar resplandecientes y claros.

2. Los gatos tienen un tercer párpado no visible que hace acto de presencia para proteger a un ojo dañado. En este caso, es mala señal y, si viene acompañado de otros síntomas como lagrimeo o cambio de color, hay que ponerse en contacto con el veterinario.

3. Unas orejas en buen estado deben presentar un color rosa pálido, sin secreciones o restos de cera.

4. Si se rasca continuamente las orejas o agita la cabeza con brusquedad, es que le pican, y eso puede conllevar otro tipo de problemas.

5. El mal aliento en los gatos es consecuencia de una inflamación de las encías o de que ingiere mucho pelo cuando se limpia. Hay que evitarlo cepillándole más a menudo y con más brío.

6. La nariz debe tener un aspecto rosáceo y sin costras. Si hay estornudos, secreciones o dificultades respiratorias, es necesario acudir al especialista.