LA ARAÑA Y LA UVA
Leonardo Da Vinci

 

Una araña, después de haber observado durante muchos días los 
movimiento de los insectos, se percató de que las moscas acudían 
especialmente a un racimo de uva de granos gruesos y dulcísimos.
- Ya comprendo - se dijo.
Y subiendo a lo alto de la vid, con un hilo finísimo se descolgó,
desde allá arriba hacia el racimo, y se instaló en una celdilla
oculta  entre  las  uvas.
Desde aquel escondite comenzó a asaltar, como un ladrón, a las
pobres moscas que buscaban su comida; y mató a muchas, porque
ninguna sospechaba su presencia.
Pero mientras tanto vino el tiempo de la vendimia.
El campesino llegó al viñedo, también recolectó aquel racimo y
lo arrojó en el lagar, donde fue pronto pisado con los otros.
Así, la uva fue el fatal anzuelo para la araña traicionera, que
murió junto a las moscas traicionadas.