El Libro de la selva

 
     En la orilla de un río que cruza la jungla, la pantera Bagheera encontró una canoa destrozada de la que procedían los lastimeros gemidos de un bebé humano. Llevó al niño a la manada de lobos, donde fue admitido como un cachorro más, y la pusieron por nombre Mowgli.
     Pasaron diez años y la manada se reunió en la Roca del Consejo. Shere Khan, el tigre sanguinario, había vuelto y deseaba cazar a Mowgli, por o que todos se acordaron que el cachorro humano fuera conducido a la aldea de los hombres donde estaría a salvo, siendo Bagheera la encargada de llevarlo hasta allí.
 
      Mowgli no temía al tigre y no deseaba abandonar su amada selva; por lo que la pantera tuvo que emplear toda su energía para que se pusieran en camino. Subieron a un árbol para pasar la noche y, mientras Bagheera dormía, una enorme boa llamada Kaa hipnotizó a Mowgli para intentar devorarle, cosa que no consiguió gracias a la oportuna intervención de la pantera. A la mañana siguiente, les despertó el paso de la Patrulla de la Selva, compuesta por la manada de elefantes mandada por el Coronel Hathi. El muchacho quiso desfilar con ellos, cosa que molestó muchísimo al coronel, ordenando a Bagheera que condujera al muchacho de inmediato al poblado de los hombres.
   Mowgli se escapó al interior de la selva y allí conoció a Baloo, un oso simpático y despreocupado que le tomó bajo su protección, prometiéndole hacer de él "un buen oso". Sin embargo, los monos Bandar Long raptaron al chiquillo y se lo llevaron a su refugio, un templo abandonado en lo más profundo de la jungla, depositándolo ante su rey, King Louie, un orangután completamente loco y apasionado por la música de jazz.
Bagheera y Baloo consiguieron rescatar a Mowgli tras una feroz lucha con los Bandar Long, y a consecuencia de la cual el templo quedó completamente en ruinas.
Mientras Mowgli dormía, Bagheera convenció al oso de la necesidad de que el muchacho fuera llevado a la aldea de los hombre, si no querían que Shere Khan lo atrapara, cosa que ocurriría tarde o temprano.
     Mowgli volvió a escaparse, y esta vez encontró una simpática banda de buitres que le brindaron su amistad con una alegre canción.
       De pronto, cuando más entretenidos estaban, apareció ante ellos Shere Khan. Sin demostrar temor alguno, Mowgli le plantó cara llegando incluso a golpearle con un palo en el morro. Enfurecido, el tigre saltó sobre él; pero antes de que llegara a alcanzarle, Baloo intervino oportunamente agarrándole por el rabo. En medio de una terrible tormenta, Baloo y Shere Khan sostuvieron una ardorosa pelea. Un rayo cayó junto a ellos incendiando un árbol seco, oportunidad que aprovechó Mowgli para hacer huir al tigre con una rama ardiendo.
De regreso a su guarida habitual, acertaron a pasar cerca de la aldea de los hombres, y Mowgli quedó prendado de una niña que había salido a buscar agua. Sin poderlo evitar, el niño la siguió a la aldea sin que las llamadas de Baloo pudieran evitarlo.
Baloo quedó un poco triste pensando que Mowgli podía haber sido "un buen oso"; pero, al fin y al cabo, estaba donde debía estar.

   

FIN