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APARATO RESPIRATORIO

Este aparato esta estrechamente relacionado con el aparato circulatorio sanguíneo, ambos constituyen a que se conserve la composición del medio interior del los organismos.

    
El aparato respiratorio comprende: la tráquea, los bronquios, los pulmones.
     Las vías respiratorias anteriores a la tráquea son: fosas nasales, boca, laringe.  
  
  a)  TRÁQUEA.
     Es el canal  cilíndrico, fibroso y cartilaginoso, continuación de la laringe por delante del esófago; desciende hasta el nivel de la segunda o tercera vértebra dorsal y allí se divide en dos ramas.
     Forman la tráquea: una pared externa fibrosa que contiene un anillo cartilaginoso semicircular que la mantiene abierta (16 a 20 anillos para una longitud de 12 cm.); y una pared mucosa interna, constituida por epitelio vibrátil. 
  c)  BRONQUIOS.
     Los bronquios son las dos ramificaciones de la tráquea que se introduce en los pulmones por el hilo; los bronquios se subdividen en bronquiolos. Tienen la misma estructura que la tráquea, pero los anillos cartilaginosos son continuos y reducidos a placas pequeñas en los bronquiolos. Desaparecen completamente cerca de los alvéolos.
     Las ramificaciones de los bronquiolos terminan en unas cavidades cerradas, alvéolos pulmonares, divididos interiormente en vesículas pulmonares (300 a 400 millones) y cuto epitelio extraordinariamente delgado.
 

 

b)  PULMONES.
     Son dos, dispuestos a derecha e izquierda del pecho, encima del diafragma. La cara interna de los pulmones es cóncava; allí es donde llegan los bronquios, los vasos sanguíneos y los nervios, y donde se aloja el corazón.
     El pulmón derecho tiene tres lóbulos, el pulmón izquierdo dos. Los lóbulos se componen de hexágonos irregulares llamados lobulillos. En estos últimos se encuentran los alvéolos y las vesículas pulmonares.
     De estructura esponjosa, los pulmones están formado por un parénquima blando y cubiertos por una membrana serosa, la pleura, cuya hoja parietal cubre la caja torácica y la hoja visceral envuelve los pulmones.  
 

FISIOLOGÍA DE LA RESPIRACIÓN.

     La respiración se compone de fenómenos mecánicos y cumple una función en los intercambios gaseosos al nivel de los pulmones, de las células y del tejido sanguíneo. Cuando se suspenden los fenómenos respiratorios se produce la asfixia. 

 1.-  Mecanismo de la respiración.
     La renovación del aire en lo pulmones se verifica gracias a los movimientos de la caja torácica. La entrada del aire se produce cuando el volumen del pecho aumenta bajo la influencia:
     1° Del descenso del diafragma.
     2° De la elevación de las costillas.
     El diafragma comprime el aparato digestivo y provoca un aumento de volumen del pecho, hacia arriba.  Las costillas elevan el pecho y lo ensanchan. 
     Estos movimientos constituyen unas de las fases de la respiración: la inspiración.
     Los movimientos contrarios (elevación del diafragma y descenso de las costillas) provocan la espiración.
     Durante la inspiración, los músculos se contraen, desempeñando un papel activo. Los principales músculos son: el diafragma, los dos escalenos, el serrato menor y intercostales externos. Durante la expiración, los músculos se distienden por un fenómeno pasivo (salvo en la espiración forzada como, por ejemplo, durante la tos y el estornudo).
     En la inspiración corriente, se introduce en los pulmones medio litro de aire. El número de movimientos espiratorios es, aproximadamente, de 15 por minuto, y durante ese mismo tiempo, se renuevan en los pulmones 15 litros de sangre.
     Los movimientos respiratorios están bajo la dependencia directa del neumogástrico, nervio que nace en el nudo vital. 

 

 2.-  Intercambios químicos en el transcurso de la respiración.
     Se efectúan al nivel de los pulmones y de las células del cuerpo.
  a) En los pulmones.- El oxígeno contenido en el aire aspirado se fija en los hematíes (oxihemoglobina), y estos últimos, cargados de carbohemoglobina, abandonan su gas carbónico, que es expulsado al exterior.
     A través del delgado epitelio de las vesículas pulmonares se verifican los intercambios gaseosos entre la capa sanguínea que los cubre el aire que contienen. 
     El volumen del gas carbónico expulsado, en razón del volumen de oxigeno absorbido, o cociente respiratorio, depende de la fuente alimenticia; por lo general, es inferior a la unidad. 
  b)  En la células.- Los fenómenos que se producen son inversos: el gas carbónico que resulta de la combustión lenta de los alimentos pasa a la sangre al mismo tiempo que los hematíes ceden su oxigeno para asegurar nuevas combustiones.