Francisco Ignacio Madero

(1873-1913)

Presidente de la República (1911-1913), autor del programa político que desencadenó el proceso que habría de convertirse en la Revolución Mexicana.

 

Nació el 30 de octubre de 1873 en Parras de la Fuente (Coahuila) y estudió economía en la Universidad de California (Estados Unidos). Aunque procedía de una familia de terratenientes, de cuya hacienda se ocupó al regresar de California, Madero defendió la reforma política y agraria. También criticó el régimen dictatorial del presidente Porfirio Díaz y en 1908 publicó La sucesión presidencial en 1910, en la que instaba a los votantes para que no se produjera la reelección de aquél. A pesar de estar prohibido por el gobierno, el libro recorrió todo el país y convirtió a Madero, quien fundó entonces el Partido Antirreeleccionsita, en el principal oponente político de Díaz.
     Durante la campaña para las elecciones presidenciales de julio de 1910, fue encarcelado en Monterrey, acusado de incitar una rebelión. Después de que el presidente Díaz lograra la victoria electoral, Madero se fugó de su prisión y proclamó en octubre de ese año el llamado Plan de San Luis. Más tarde huyó a Texas, desde donde en noviembre siguiente comenzó las hostilidades contra Díaz que supusieron el inicio de la Revolución Mexicana. Regresó a México y participó en una campaña militar que culminó con la toma de Ciudad Juárez en mayo de 1911. Tras la renuncia de Díaz, efectuada el día 25 de ese mes, Madero se convirtió en el máximo candidato para ocupar la presidencia y en las elecciones de octubre de 1911 fue elegido presidente de la República, por lo que el 6 de noviembre de ese año sucedió al presidente interino Francisco León de la Barra.
     Tuvo que enfrentarse a muchos de sus seguidores de primera hora y no fue capaz de llevar a cabo ninguna de las reformas políticas y sociales que había prometido, debido a la oposición de algunos de sus partidarios y a sus propias limitaciones administrativas. Sobrevivió a varias insurrecciones, como la que pocos días después de su acceso a la presidencia proclamó el Plan de Ayala, pero en 1912 estallaron rebeliones en el norte y en el sur de México protagonizadas respectivamente por los dirigentes revolucionarios Francisco (Pancho) Villa y Emiliano Zapata.
     El 9 de febrero de 1913 tuvo lugar el inicio de la que dio en llamarse Decena Trágica, que comenzó con una sublevación militar en la ciudad de México. Madero designó al general Victoriano Huerta comandante de la plaza, quien decidió el día 18 pasarse finalmente a los sublevados y detener a Madero. Entre tanto, los sediciosos arrestaron al influyente hermano del presidente, Gustavo A. Madero, que fue asesinado. Al día siguiente, los rebeldes detuvieron al propio Francisco Ignacio Madero y a su vicepresidente, José María Pino Suárez, obligando a ambos a dimitir. Huerta asumió la presidencia ese mismo día, tras los breves minutos de ejercicio de la misma a cargo de quien fuera secretario (ministro) de Relaciones Exteriores del gobierno maderista, Pedro Lascuráin. Madero fue asesinado en la ciudad de México el día 22, al igual que Pino Suárez, cuando los dos se hallaban a la espera de ser juzgados. En su honor, numerosos municipios y ciudades mexicanas incluyeron años después en sus denominaciones el nombre de Madero.
     Francisco Villa o Pancho Villa (1878-1923), líder revolucionario mexicano. Nació en San Juan del Río (Durango), siendo bautizado con el nombre de Doroteo Arango. Quedó huérfano muy pronto y, por defender a su hermana, agredida por el dueño de la hacienda en la que trabajaba, tuvo que huir perseguido por la justicia, que le calificó de bandido y delincuente. Al estallar la Revolución Mexicana en 1910 contra Porfirio Díaz, Villa ofreció sus servicios al líder opositor Francisco Ignacio Madero, demostrando sus dotes de combatiente y organizador en numerosas batallas victoriosas. Durante la administración de Madero, sirvió a las órdenes del general mexicano Victoriano Huerta, que, desconfiando de él, le condenó a muerte por insubordinación. Villa escapó a Estados Unidos, pero regresó tras el asesinato de Madero y la llegada al poder de Huerta, en 1913, para unirse a la oposición revolucionaria encabezada por Venustiano Carranza. Al frente de un improvisado ejército se hizo con el control del estado de Chihuahua y formó la División del Norte, a cuyo frente ocupó las ciudades de Torreón y Ciudad Juárez. En 1914 tomó Zacatecas, tras lo cual contactó con Emiliano Zapata en Xochimilco, en cuya compañía entró en la ciudad de México en noviembre de ese año, tras rechazar la autoridad de Carranza. Cuando éste retomó el poder en 1916, Villa se mantuvo en la oposición, pero sufrió una grave derrota en Celaya frente al general Obregón, por lo que se retiró al estado de Chihuahua, arrebató sus propiedades a los grandes terratenientes y volvió a mostrarse como el temido guerrillero de los primeros años.
     El 9 de marzo de 1916 Villa cruzó la frontera y atacó la ciudad estadounidense de Columbus (Nuevo México), matando a varios ciudadanos y destruyendo parte de la misma. Una expedición punitiva, a las órdenes del general John Joseph Pershing, fue enviada en represalia, pero no logró capturar a Villa. Tras el derrocamiento de Carranza, en 1920, llegó a un acuerdo con el nuevo gobierno, logró una amnistía y se retiró a un rancho, cerca de Parral (Chihuahua), donde el 20 de julio de 1923 fue asesinado.