Carlota de Bélgica

(1840-1927)

Emperatriz de México (1864-1867). Hija del rey de los belgas Leopoldo I y de Luisa María de Orleáns (hija a su vez del monarca francés Luis Felipe I de Orleáns), nació en el castillo de Laeken, próximo a Bruselas. El 27 de julio de 1857 contrajo matrimonio con el archiduque de Austria Maximiliano, con quien se trasladó a Milán al ser nombrado éste gobernador de Lombardía-Venecia. Seis años más tarde, cuando los monárquicos mexicanos ofrecieron al archiduque (que se encontraba en el palacio de Miramar, en Trieste) el trono de su país, Carlota le animó a que aceptara el título de emperador, como así ocurrió en 1864 (por lo que fue proclamado con el nombre de Maximiliano I). Desde entonces, participó en la política interna mexicana y, el 13 de julio de 1866, viajó a Francia para solicitar mayor ayuda militar al emperador Napoleón III, artífice del reinado de su esposo en México. Tras mostrar evidentes rasgos de locura, se dirigió al palacio de Miramar, en Trieste. En septiembre, se entrevistó con el papa Pío IX, con el objeto de aprobar un concordato con el Vaticano. El 6 de agosto de 1867, dos meses después de resultar fusilado su esposo, marchó a Bélgica, en cuyo castillo de Bouchout falleció sesenta años más tarde.