Antonio López de Santa Anna

(1794-1876)

Militar y político mexicano, presidente de la República (1833-1855, con interrupciones), que dominó la política mexicana durante un cuarto de siglo.


     Santa Anna nació en Jalapa, el 21 de febrero de 1794, y sirvió en el Ejército realista hasta 1821, año en que se incorporó al Plan de Iguala, encabezado por Agustín de Iturbide. Se inició entonces el denominado periodo de las 'revoluciones de Santa Anna', adhesiones, enfrentamientos y revueltas, a favor y en contra de los personajes más distintos: apoyó a Iturbide y después fue el artífice de su destronamiento; a favor de Guadalupe Victoria, alentó al mismo tiempo a quienes se rebelaron contra el presidente; declarado federalista, sin embargo siempre ejerció un poder dictatorial y centralista. Durante muchos años estuvo en el centro de todas las intrigas, levantamientos y conjuras que jalonaron la difícil supervivencia de la República.
     En 1829 se enfrentó al desembarco del general Barradas, que pretendía reconquistar México para la Corona española. A partir de 1833, fecha de su primera elección presidencial, se inició el proceso de sus ausencias interesadas, el nombramiento y destitución de presidentes y políticos, a los que manejaba a su antojo. Fue presidente y dejó de serlo en siete ocasiones. Su política llevó al levantamiento de los colonos texanos, que proclamaron su independencia. En 1836 Santa Anna tomó el fuerte de El Álamo. Poco después, fue derrotado y capturado por el ejército texano de Samuel Houston en la batalla de San Jacinto. Santa Anna se vio obligado a firmar el tratado que concedió a Texas su independencia. Fue puesto en libertad por el presidente estadounidense Andrew Jackson y regresó a Veracruz, donde en 1838 frustró el intento francés de tomar la ciudad, por lo cual fue aclamado como un héroe. En 1841 ya había rechazado la Constitución liberal de 1824 y se había proclamado a sí mismo presidente de México, con poderes dictatoriales. Intentó implantar la monarquía, resistió al levantamiento popular, pero finalmente fue derrocado en 1845. Regresó a México en 1846, tras haber acordado con el presidente de Estados Unidos, James Polk, que trabajaría por la paz para poner fin a la Guerra Mexicano-estadounidense (1846-1848). Pero, por el contrario, dirigió al Ejército mexicano en su enfrentamiento contra Estados Unidos. Tras la caída de Ciudad de México en 1847, Santa Anna huyó a Jamaica, pero en 1853 fue llamado de nuevo, y una vez más, se proclamó dictador. Una severa administración provocó su derrocamiento dos años más tarde, después de lo cual se exilió en el Caribe. Finalmente, se le permitió regresar al país en 1874 y murió en Ciudad de México, el 20 de junio de 1876, viejo y sin recursos.